Niño de 11 años realiza una prueba y obtiene un IQ más alto que Einstein y Stephen Hawking

El llamado “récord genio” está establecido en un IQ de 140, pero Arnav Sharma, un niño de apenas 11 años de edad, obtuvo un 162 en su prueba, es decir, el resultado más alto que se puede obtener en la prueba. De más está decir que es el resultado más grande que se ha obtenido en la historia.

Lo que significa que obtuvo 2 puntos por encima que el físico teórico Einstein y el célebre cosmólogo Stephen Hawking.

Arnav pasó la prueba, la cual es ridículamente difícil, hace un par de semanas sin haber tenido algún tipo de preparación. Es más, antes de tomar la prueba, no había visto cómo lucía esta u otro examen en general. Ver para creer, ¿no lo creen?

Su resultado en el examen lo coloca en la cima, formando parte del uno por ciento de la nación -en lo que a niveles de IQ se refiere-.

“El examen Mensa es un poco difícil y muy poca gente lo pasa, así que no esperen pasarlo”, comentó Arnav confiadamente al diario “The Independent”.

Entre las declaraciones del nuevo niño genio se encuentra lo siguiente:

“Tomé el examen en el Centro Salvación y me tomó alrededor de dos horas y media”, recordó. “Habían siete u ocho personas allí. Un par eran niños pero los demás eran adultos. Fue lo que pensé que sería”, comentó Arnav.

Arnav, quien es de origen indio, insistió en que no estuvo nervioso antes de sentarse para hacer el examen

Y añadió lo siguiente: “No tuve ninguna preparación para el examen pero no estaba nervioso. Mi familia estaba sorprendida pero estuvieron muy felices cuando les dije los resultados”.

Meesha Dhamija Sharma, madre de Arnav, dice que mantuvo sus dedos “cruzados” durante toda la prueba.

Cuando le preguntaron sobre el momento en el que ella se dio cuenta de las habilidades de su hijo, mencionó que “Cuando tenía un año y medio, lo llevé a la India durante las vacaciones para visitar a sus abuelos. Su abuela me dijo que Arnav sería muy bueno en los estudios. No le creí, pensé que sólo me lo decía para hacerme feliz, pero ella tenía razón”.

No fue hasta que Arnav cumplió dos años que su madre se dio cuenta de su poder matemático.

“Contaba hasta más de 100. Allí fue cuando dejé de enseñarle porque me di cuenta que no había final en los números para él”, comentó la madre

A continuación se encuentra un vídeo donde podrás conocer un poco más sobre su historia:

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